Los lenguajes de script están de moda: ¿quién no ha oído hablar de Ruby, Python, PHP, Lua,...?

Y además, se están posicionando fuertemente en el desarrollo de software frente a los elefantes sagrados (C, C++, Java y C#), equiparando el número de aplicaciones desarrollados con unos y con otros, y con una tendencia de aumento por los lenguajes de script, frente al descenso de uso de los lenguajes tradicionales.

Algunas ventajas de los lenguajes de scripting son:

  • sintaxis sencilla (excepto Perl, claro está)
  • código usable y fácil de comprender
  • alto nivel: oculta la complejidad de muchas partes y te permite centrarte en el problema
  • gran cantidad de librerías

Pero eso no es todo, muchos de estos lenguajes de script se pueden integrar con C, C++ y Java (es el caso de Lua, Python y Ruby, por ejemplo), con lo cuál nosotros podríamos desarrollar en uno de estos lenguajes pero luego incrustarlos en nuestro lenguaje de scripting favorito, mediante los bindings como si de un elemento más del lenguaje se tratara.

Por ejemplo, Lua [en], se utiliza en multitud de videojuegos como lenguaje de scripting para ocultar toda la complejidad de C++.

Si os interesa el tema le podéis echar un vistazo a scriptometer, un pequeño estudio comparativo sobre diferentes lenguajes de script en el que se muestra la complejidad, la facilidad, cúanto ocupa el programa más corto, etc.

Así que vale la pena plantearse el tema seriamente y aprender uno o dos de ellos (tres ya es para nota, aunque los hay por ahí que dicen que saben unos 5 o 6). Y si en el trabajo no os dejan utilizarlo, siempre podéis utilizarlo con sus bindings.